El Instituto de Estudios de América Latina (IDEAL) Parte 2: Fundamentos

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¡¡Hola!!

Ayer informaba que El Instituto de Estudios de América Latina (Ideal), se había presentado el 17 de setiembre bajo el techo de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), que dirige Hugo Yaski, con el objetivo, entre otros, de defender la integración y unidad regional.

Todos los  asistentes que allí concurrieron recibieron una carpeta con un profundo trabajo analítico titulado: «Instituto de Estudios de América Latina de la CTA» («IDEAL»), «Historia y perspectiva de la Integración Regional». De acuerdo con este Documento, te invito a leer los fundamentos del Instituto. Específicamente refiero a aquellos que hacen al análisis de las actuales condiciones de las políticas económicas de nuestra época, considerando este aspecto como uno de los elementos desde donde podemos analizar nuestro quehacer como trabajadores sindicalizados.

Entonces hoy  transcribo, para que leas textualmente, la parte introductoria del Documento que colgamos aquí abajo. Sarita


Introducción

“El análisis de las actuales condiciones de la economía mundial nos demuestra que el capital financiero se ha extendido y consolidado al punto de posicionarse como el capital hegemónico a escala global. Ésta es la característica fundamental de las relaciones económicas de nuestra época, que sirve como basamento de nuestros estudios y uno de los elementos desde donde analizamos nuestro quehacer como trabajadores sindicalizados. Estamos convencidos que tenemos el deber de analizar el escenario en que se están desarrollando los procesos de América Latina para construir las bases de un movimiento que pueda llevar adelante los objetivos de independencia y justicia social de los gobiernos populares, así como un nuevo tipo de integración regional.

Con la caída del llamado “Socialismo Real”  y con la “desaparición de la URSS”, surge un mundo unipolar, donde se da un exitismo de los teóricos y de los líderes del mundo capitalista cuando vaticinan el “fin de la historia”, frase que significaba el deseo de que “desaparecieran” los ideales de libertad e independencia y el sueño de un mundo más igualitario. Las soberanías nacionales se vuelven porosas frente a la emergencia de un gendarme mundial que aplica con rigor bélico (a veces apañado por la ONU, otras solamente por la OTAN) su concepción de “libertad”, de “igualdad” y de “democracia” según sus propios intereses económicos. Se consolida una derecha mundial cuyo símbolo son Margaret Thacher en el reino Unido y Ronald Reagan en estados Unidos, quienes le dan forma, cara y voz al neoliberalismo.

Esta política lleva a la máxima concentración de riquezas de la historia en la red financiera global que ya no se asienta en estados nacionales, sino en las conocidas “citys” como Nueva York, Londres, Hong Kong, san Pablo, etc. El neoliberalismo es un modelo de sociedad centrado en el consumismo y la mercantilización de la vida, es decir, es un punto de no retorno del capitalismo a nivel mundial.

Sin embargo, ese mundo unipolar entró en fricción con la idea, primero embrionaria, ahora en desarrollo, del mundo multipolar. La crisis financiera mundial, la llamada “primavera árabe”, los conflictos bélicos en el este europeo y hasta nuestro litigio internacional con los fondos buitres, pueden ser rastreados como elementos de un mismo fenómeno: esta puja entre el mundo unipolar que desdibuja las fronteras nacionales a través del capital financiero y, cuando existe oposición, emplean el conflicto bélico; y el mundo multipolar que intenta consolidar bloques Grannacionales de poder: la Unión de Caribe (CELAC), la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), la Unión Africana (UF), el BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), entre otros, son la respuesta contrahegemónica al mundo unipolar.

En este contexto, pensar nuevos amigos en Nuestramérica significa retomar algunas claves de la historia para mirar críticamente hacia el futuro. Rescatar la memoria colectiva e integrar formulaciones que provienen de variados campos del conocimiento y experiencias político-culturales que se procesaron en sucesivas etapas históricas. Nos interesa marcar la persistencia de determinados principios y aspiraciones que conforman el bagaje original y multifacético de las concepciones populares, dando cuenta de que en las tradiciones de nuestros pueblos no sólo existen sentimientos o intuiciones, sino también, herramientas de fundamentación y prácticas capaces de cuestionar, desde una epistemología crítica, mucho de los saberes predominantes en la política, como práctica de la transformación de las sociedades, y en las ciencias sociales, como saberes de esa prácticas. Podemos observar que estos idearios repiten, el peso de lo cultural en lo político y el papel de las identidades en los procesos de la historia.

Nuestro objetivo es reivindicar el valor teórico-conceptual de las vertientes de corte nacional y popular en América latina, la existencia de una matriz latinoamericana de pensamiento popular, con una base de autonomía frente al pensamiento hegemónico. Es decir, reposicionar a los trabajadores como centro de una sociedad independiente, como productor y objeto de las ciencias sociales críticas y actor principal en la construcción de un esquema integrador con igualdad.

En estas nuevas condiciones mundiales, estamos convencidos de que los proyectos populares de Nuestramérica han de tener una nueva oportunidad histórica para la cual es necesario prepararse. Cuando decimos que estamos transitando el fin de una etapa histórica nos referimos tanto a los síntomas de la crisis del capitalismo, así como al surgimiento de un proceso político a nivel regional que se está dando, a partir de los gobiernos populares de Nuestramérica.

En este proceso denso y complejo, se van conformando los grandes actores del escenario político latinoamericano. Será una coexistencia conflictiva, de confrontaciones sociales y étnico-culturales, donde se producen múltiples intercambios de significados, sincretismo religioso, líneas de continuidad de identidades hostigadas, incorporación de nuevas creencias y rituales que se yuxtaponen con tradiciones ancestrales. Desde las formas de resistencia a la conquista española por parte de los pueblos originarios, pasando por las sublevaciones de los criollos de los sectores populares al absolutismo español; las guerras federales que surcaron el continente contra las oligarquías locales hasta la lenta conformación de las identidades de los trabajadores rurales y urbanos de Nuestrámerica. Todas manifestaciones de resistencia cultural que fueron acompañadas por diversas formas de rebeldía abierta, insurrecciones y movimiento de protesta. Esto evidencia la decisión de afirmar su dignidad como pueblos, como comunidades, como hombres y mujeres.

Resistencias y rebeldías que dan cuenta de la reivindicación de identidades, de la profunda vocación de autonomía y libertad, de la defensa de la condición humana negada, de mandatos culturales subterráneos que durante la larga etapa de la conquista, la colonización, las guerras civiles y hasta la época republicana, alimentarían las memorias, los valores y los significados de las clases subordinadas de Nuestramérica y constituyen el sustrato de una cultura popular heterogénea, de múltiples vertientes y amalgamas, que están lejos de sentirse expresadas en el esquema conceptual de las oligarquías locales que solamente absorbieran ideas eurocéntricas.

A propósito de la pluralidad de las experiencias nacionales, se conforma un área geopolítica e histórico-cultural que ha sido sometida al dominio de diversos proyectos hegemónicos que impulsaron los centros de poder del campo internacional, vertebrados con oligarquías locales, frente a las alternativas de corte popular. En ese contexto se han resuelto las contradicciones políticas fundamentales de Nuestramérica en las distintas coyunturas históricas: desde las luchas por la emancipación hasta los gobiernos de “seguridad nacional”; las nuevas realidades democráticas o los retos que presenta la actual etapa de cambios civilizatorios en la escena mundial. Desde nuestra época liminar, los héroes de la independencia, nuestros padres fundadores (desde san Martín y artigas en el cono sur, hasta los curas revolucionarios de México Hidalgo y Morelos, pasando por el caraqueño Bolívar) nos advertían del poder omnímodo de las potencias anglosajonas y la necesidad de la unión de nuestros pueblos y de nuestros países”.

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Acerca del Autor/a:

Sara Navarro

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