Pensar y pensarse… Preguntando-Nos… (Parte 1)

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docente-aula-2-570x361¡¡Hola!!

Como decía hoy por la mañana (cuando te saludaba a través del Face), diciembre es el mes que se convierte en oportunidad para repensar nuestras prácticas cotidianas… Esas que hemos venido desarrollando desde que iniciara el Ciclo Lectivo 2014…

Desde ADFEDUCA te acompañaremos en ese cometido, enmarcándonos (como ya sabes) en la Pedagogía Crítica, específicamente de la mano de Freire… Así es que las pensaremos “de otro modo”, como lo hemos venido haciendo desde que este Sitio Web abriera sus puertas para compartir contigo nuestra Casa =)

El desafío que te proponemos como futuro “Docente Progresista” (esperamos lo aceptes) consiste en revisar el sentido común (por ahí el menos común de los sentidos ¿no?) para recuperar el costado artesanal del trabajo, reafirmar el gusto por la enseñanza, indagar las propias biografías escolares, desenseñar antes de continuar el camino, con el fin de desnaturalizar las prácticas cristalizadas aun no cuestionadas…

Creemos que esto que planteamos en el párrafo precedente se convierte en punto de partida (no de llegada) para pensar la enseñanza de manera constante (aunque ahora lo hagamos cuando están por finalizar las clases… Pero en algún momento debíamos empezar… ¡Y este es un buen momento!),  junto con los compañeros y compañeras de tareas, con los alumnos y alumnas y la sociedad en su conjunto…

No importa si trabajamos con niños, jóvenes o adultos… ¿Sabes?, la ética  de la práctica educativa recorre todo el Sistema Educativo y se expresa en nosotros y nosotras (docentes de Argentina) a través de nuestro testimonio cuando nos relacionamos con las alumnas y alumnos…

 El testimonio al que hacemos referencia corresponde a las prácticas cotidianas de vida relacionadas con la postura ética, propia del sujeto autónomo académicamente. Freire dice en “Pedagogía de la Autonomía”: “… estoy absolutamente convencido de la naturaleza ética de la práctica educativa, en cuanto práctica específicamente humana…”; es decir, nosotras y nosotros personas que nos desempeñamos como docentes, implementamos entre nuestras prácticas cotidianas de vida aquellas que potencian las “específicamente” humanas.

Esto que acabo de señalar implica reconocer que la educación está íntimamente ligada a las formas de relación que establecemos con nosotros mismos y con los demás, de tal manera que la sociedad se convierte (entre otras cosas) en la manifestación histórica de las prácticas educativas  y a la vez, dichas prácticas educativas son equivalentes al compromiso ético que tiene con lo humano el Sistema Educativo de un país. Al sujeto autónomo académicamente no se le distingue sólo por un título institucional, sino por su manera de actuar y orientar la existencia que corresponde con disposiciones éticas en la práctica docente.

De ahí que sea posible interpretar que una de esas prácticas educativas que potencian lo humano sea enseñar… “…enseñar no es transferir conocimientos, contenidos, ni formar es la acción por la cual un sujeto creador da forma, estilo o alma a un cuerpo indeciso y adaptado. No hay docencia sin discencia, las dos se explican y sus sujetos, a pesar de las diferencias que los connotan, no se reducen a la condición de objeto, uno del otro… Quien enseña aprende al enseñar y quien aprende enseña al aprender…”, explica Freire en el libro que ya hemos mencionado.

 Entonces enseñar es expresión de una práctica específicamente humana, cuando reconocemos que los alumnos y alumnas son sujetos  históricos, culturales… Enseñar es una práctica educativa que potencia a la humanidad cuando estamos en condiciones de aceptar (con Freire, en su obra “Política y educación”) que: “… lo que debemos hacer es colocar nuevamente en el centro de nuestras preocupaciones al ser humano que actúa, que piensa, que habla, que sueña, que ama, que odia, que crea y recrea, que sabe e ignora, que afirma y se niega, que construye y destruye, que es tanto lo que hereda como lo que adquiere…”

Por ello, cuando estemos en condiciones de ubicar al ser humano en el centro de la educación, podremos superar la visión reduccionista del alumno o alumna como objeto. También estaremos dispuestos a reconocernos a nosotros mismos como sujetos de las prácticas educativas. Así potenciaremos lo humano cuando enseñemos,porque en la praxis asumiremos esa postura ética que expresa que enseñar es aprender a ser humano en el acto de existir… De esta manera, nosotros y nosotras tampoco quedaremos reducidos  a la condición de objetos en el Sistema Educativo, porque la labor que desempeñemos será el medio a través del cual nos reconoceremos como individuos autónomos  y, como tales, lo demostraremos en nuestra  actuación.

Para Freire, este profesor es el que asume una postura ética y existencial, en coherencia con el lugar que políticamente ocupa en la comunidad. La postura ética se manifiesta en la práctica educativa, la postura existencial en el arte de aprender, y el lugar que ocupa políticamente en la comunidad es el mismo que institucionalmente se dignifica a través de la autonomía académica.

 La autonomía académica es la actividad que potencia la educación democrática y justa, en tanto que dicha autonomía ofrece garantías para pensar acertadamente, aun cuando se piense de forma crítica la legitimidad política, la eficacia social y la validez jurídica del Estado… Freire dice al respecto: “…Cuando vivimos la autenticidad exigida por la práctica de enseñar-aprender participamos de una experiencia total, directiva, política, ideológica, gnoseológica, pedagógica, estética y ética, en la cual la belleza debe estar de acuerdo con la decencia y con la seriedad…”

Bien, de acuerdo con esto que acabamos de exponer y que centra la mirada crítica en nuestra cotidianeidad docente creo que podemos comenzar a pensar-nos, al menos hoy, en torno de algunos interrogantes… ¿Estás preparado? ¿Estás preparada? …. Pues, ¡empecemos!

¿Sabías que Freire fue, antes que todo, un gran preguntador, un buscador de preguntas más que de respuestas? Él expresa en “Hacia una Pedagogía de la pregunta”: “…La existencia humana es, porque se hizo preguntando, la raíz de la transformación del mundo. Hay una radicalidad en la existencia, que es la radicalidad del acto de preguntar…”. La pregunta moviliza y mucho más cuando ellas indagan sobre las razones de las respuestas… Pero ¡ojo! No se trata de preguntar cualquier cosa porque las preguntas que nos haremos guardan la intención de ser críticas, de buscar nuevas construcciones, de hacer política…

Este tipo de preguntas exige arriesgarnos  a no conocer las respuestas , a no caer en la trampa de buscar una sola respuesta o un acuerdo, o un consenso grupal… Acordate: nuestra identidad como personas se basa en la diversidad cultural, social, política… Y como las preguntas necesariamente implican construcción, para construir saber es necesario  incorporar las contradicciones, las preguntas, sin tratar de “cerrar” los temas…

De ahí el primer interrogante… ¿Cómo, de qué manera valorizamos el conocimiento de otros, de otras, su participación, cómo buscamos la unidad en la diversidad?

No te apresures en responder… Pensá también que: el conocimiento está en el hacer… Todas las acciones (igual que las cosas) tienen su pedagogía, transformarlas o fortalecerlas requiere en primer lugar reconocerlas y valorarlas para comprenderlas. Recordemos que los aprendizajes llevan tiempo y se hace a través de construcciones progresivas derivadas de las actividades que realizan quienes intentan aprender…

No hay aprendizajes instantáneos. No todos los saberes que se enseñan se aprenden y los que se aprenden no siempre son los mismos que los que se enseñaron…

¿Te mirás como un/a enseñante o como un facilitador/a? El término “facilitador, facilitadora” se utilizó mucho en la década de los 90 con la “Ley Federal de Educación”, ¿te acordás?… ¿Por qué será?…

Por otra parte, todas las enseñanzas de Paulo Freire surgieron e inscribieron su sentido en aquella idea de que la educación, en todas sus formas y niveles, es política y apunta a la construcción de un modelo de persona, de país y de mundo. Por eso, pensá en todas las situaciones de diseño, enseñanza y labores de la praxis cotidiana… ¿Qué modelo estuviste ayudando a construir y/o  actualizar?…

 Paulo Freire decía que “…el mundo no es, el mundo está siendo…”, por eso desde aquí entendemos que este ejercicio de las preguntas que hoy iniciamos nos permitirá mirarnos de otra manera, comprender que es fundamental trabajar en las escuelas enmarcados en un proyecto social y político transformador, ése que se propone construir “otro mundo posible”, con más justicia, con más participación, con más democracia para todos y todas… Otro “mundo posible” donde nuestra visión-acción se centre en la Docencia-Militancia como él la entendía y demostraba con su propia viada, a diario…

Las preguntas que expusimos y que ofician de disparadores para repensar-nos en y desde nuestra praxis cotidiana, parecen pocas… No es tan así… Seguramente al comenzar a responderlas  surgirán nuevas preguntas, más respuestas, más problemáticas… ¡¡Esa es la idea!! Contanos si así sucede…

¿Qué te parece,entonces, si continuamos en…, unos dos días, por ejemplo… Hay mucho para pensar, hay mucho para reflexionar-nos, hay mucho para entender aun, hay mucho para andar y desandar… ¡¡Qué bueno eso!!

¡¡Hasta el jueves!! Sarita

Sitios Consultados:

  • http://www.universoarke.com/portal/articulos/132-responsabilidad-etica-del-docente.html
  • http://sedici.unlp.edu.ar/bitstream/handle/10915/…/Documento_completo.pdf
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Acerca del Autor/a:

Sara Navarro

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