Pensar y pensarse… Preguntando-Nos… (Parte 3)

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pizap.com14182419364061¡¡Hola!!

Nos reencontramos luego de varios días de re-pensar nuestras prácticas cotidianas en torno de varias preguntas generadoras de otras tantas que, seguramente, habrán surgido a partir de las propuestas en los artículos que hemos ido colgando. ¿Las recordamos?

¿Cómo, de qué manera valorizamos el conocimiento de otros, de otras, su participación?, ¿cómo buscamos la unidad en la diversidad?

¿Te mirás como un/a enseñante o como un facilitador/a? El término “facilitador, facilitadora” se utilizó mucho en la década de los 90 con la “Ley Federal de Educación”, ¿te acordás?… ¿Por qué será?…

La educación, en todas sus formas y niveles es política y apunta a la construcción de un modelo de persona, de país y de mundo. Por eso, pensá en todas las situaciones de diseño, enseñanza y labores de la praxis cotidiana… ¿Qué modelo estuviste ayudando a construir y/o  actualizar?…

¿Cómo hemos construido nuestras categorías de conocimiento a lo largo de la propia biografía escolar?, ¿cómo efectuamos la lectura del mundo, cómo lo interpretamos?, ¿cómo, de qué manera ayudamos a los alumnos y alumnas a  construir categorías de pensamiento que les posibiliten leer el mundo, interpretarlo? ¿Qué posibilidades tenemos para hacerlo, qué nos falta, cómo o qué hacemos para buscarlas, en el caso de que nos falten?

¿Qué estuvo haciendo la educación que recibimos desde que comenzamos el primer Nivel del Sistema? ¿Qué está haciendo al respecto la educación actual? ¿Qué educación recibimos cuando nos formamos como docentes? ¿Qué está haciendo hoy la educación permanente, cristalizada por ejemplo, en la capacitación? ¿De qué hablamos cuando hablamos de aprender?

¿Qué es enseñar para vos?… ¿Qué es aprender?… ¿Cómo enseñás-aprendés?

La propuesta de hoy consiste en continuar esta línea profundizando los conceptos abordados e incorporando otros nuevos de tal manera que ellos nos lleven, paulatinamente, a realizar el balance de fin de año escolar… Un balance lo suficientemente completo que nos permita intentar construir nuevas líneas de acción para emprender el camino del Ciclo Lectivo 2015 como verdaderos docentes progresistas.

El tema de hoy, que se incorpora a los ya trabajados, inicia con esta cuestión: ¿Cuál es nuestro puesto en el cosmos?… Es ésta la misma pregunta que se hace Freire, parafraseando a Max Scheler,  en el capítulo I de la “Pedagogía del oprimido”. Podemos encontrar un intento de respuesta a la misma en la última parte del epígrafe de ese mismo capítulo: “…Nadie libera a nadie, nadie se libera solo. Los [seres humanos]se liberan en comunión…”. ¿Cómo se llega a este tipo de liberación? Freire nos dice que arribamos a ella por la  praxis de la lucha, que esta lucha es un combate por el sentido, un combate que se libra entre todas y todos,  porque el opresor no sólo está afuera, sino que está en nuestro interior, en el interior de cada uno de nosotros y nosotras. Entonces, ¿cómo se conquista la libertad? La respuesta es obvia: la libertad se conquista a través del  combate, de la búsqueda, y de la propia praxis.

¿Te acordás cuando leíamos a Erich Fromm en su libro: “El miedo a la libertad”? Esta temática también preocupaba a Freire, pues como él mismo expresaba: “…decir que los hombres [y las mujeres]  son personas, y como personas son libres y no hacer nada para lograr concretamente que esta afirmación sea objetiva, es una farsa…”. De ahí la importancia de recuperar la  politicidad de la educación, lo que conlleva implicaciones éticas, gnoseológicas y epistemológicas, entre otras…

Esto que acabamos de decir sugiere la necesaria pregunta que debiéramos hacernos vos y yo: ¿Qué estamos haciendo, cómo hacemos para contribuir a nuestra liberación y a la de los alumnos y alumnas con quienes trabajamos cotidianamente?

Ahora bien, “…Mientras Marx se preguntaba en las Tesis sobre Feuerbach quién educará al educador, Freire responde que cuando  el educador educa, también se educa… Este es el camino que transita Freire de la Pedagogía del oprimido a la Pedagogía de la esperanza, sendero  que marca definitivamente el legado de la praxis político pedagógica del gran maestro y su contribución a la educación en  Latinoamérica. La crítica a la politización del pensamiento de Freire que se puede leer en diversos autores es la negación de la  condición más propia de la educación. Es, además, deshonesto, ya que quien niega la politicidad de la educación asume, a la  vez, una posición política respecto de la educación. Contraria a la de Freire, por cierto, pero política al fin…” expresa Stella Accorinti en “Matthew Lipman y Paulo Freire. Conceptos para la libertad”.

La cita antes expuesta propicia pensar, reflexionar esto: ¿Qué es la educación? ¿Qué posición política evidencia nuestra tarea diaria en la escuela?

En “Pedagogía de la Esperanza”, año 1992, Freire exponía: “…Este libro está escrito con rabia y con amor, sin lo  cual no hay esperanza. Una defensa de  la tolerancia –que no se confunde con la connivencia- y de la radicalidad, una crítica al  sectarismo, una comprensión de la posmodernidad progresista y un rechazo de la conservadora, neoliberal.”

Si relees muy bien la expresión vas a encontrar en ella el gran legado de Freire, el de la praxis político pedagógica que, sin dudas, se constituye en un largo camino a recorrer… “Porque de la educación en las  condiciones de existencia posmodernas es de lo que estamos hablando. Porque Freire prefiguró nuestros problemas más  acuciantes, los que hoy nos constituyen y que son los que nos desafían a aprender a pensar por nosotr@s mism@s en  comunidades de diálogo, de indagación, de investigación. Este trabajo en comunión será el que nos permitirá llevar a cabo una  tarea poiética  que permita la reconstrucción de un mundo mejor para tod@s. Este trabajo en comunidad nos coloca en la  actitud de pensar cuidadosa, crítica  y creativamente con el otro, con la otra, y nos permite dar a luz la acción comunitaria del pensamiento que, alejado de los blasones escasamente significativos de la ‘originalidad’ individual, nos permite el rescate de la  construcción de sentidos y el reencadenamiento de significantes como propuesta hacia un mundo más pensante, más abierto,  más activo, más empático, más solidario. Más educado. Políticamente educado. Un mundo de activa búsqueda y construcción  de utopías no cristalizadas, como decía Paul Ricoeur. Y como dijo-hizo Paulo Freire…”, puntualiza  Accorinti.

¿Qué te parece si dejamos, por ahora aquí, estas reflexiones y continuamos el viernes la tarea que venimos trabajando desde que iniciara diciembre, la de pensar-nos para actuar?

Sería por demás valioso que nos hicieras llegar tu opinión fundada acerca de los conceptos que estamos abordando, tus inquietudes, aquello que te molesta, tus propuestas, en fin: te solicitamos compartir, comunicar-nos, porque solo así podremos construir. Te estamos esperando, para ese cometido… Cuando gustes =) Sarita

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Acerca del Autor/a:

Sara Navarro

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