Que todos los días sean Navidad

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collage-2015-12-24Nochebuena…

Ese momento en que Jesús nace en el más humilde de los lugares, entre animales y suciedad…

Nace como el más pobre de los pobres…

Nace frágil e indefenso, con toda la fragilidad de nuestra naturaleza humana… Y sin embargo trae el más caro, importante y maravilloso de todos los regalos que podamos alguna vez recibir: el regalo de dar sentido a  tu vida, mi vida, la de todos y todas, con su amor…

Por eso, una vez más, esta noche (la del 24 de diciembre de 2015) Jesús estará en nuestros corazones… Y esto significa otra oportunidad para recibirlo con gozo, apretarlo muy fuerte a nuestro pecho, guardarlo, protegerlo, para que siempre permanezca ahí… Con nosotros y nosotras… En nosotros y nosotras…

Si entendemos de verdad este mensaje, que es muchísimo más profundo que las luces de colores, las estrellas de papel plateado, las guirnaldas, las cenas y confituras  y todo aquello que hace a la decoración del ambiente navideño…

Si comprendemos que todo lo enumerado en el párrafo anterior es efímero, que sólo dura unas pocas horas, que es como los fuegos artificiales que se pierden en sólo unos minutos…

Si entendemos que eso es solamente exterior, que la Navidad no es sólo para esta noche y de esta noche un ratito y tal vez mañana otro poquito…

Si nos damos cuenta que la Navidad es mucho más que eso… La Navidad es todos los días, todos los meses y todos los segundos del año en que estamos llamados a vivir la autenticidad del amor de Jesús…

Entonces, estimado lector, estimada lectora, esta Noche será Nochebuena de verdad en nuestros corazones…

Por eso la invitación:

Vamos a colgar para siempre la estrella de la humildad donde antes había soberbia…

Vamos a poner una guirnalda de caridad donde antes había desamor…

Vamos a armar el pesebre del compromiso con el otro, donde antes había indiferencia…

Vamos a comenzar a trabajar con paz, alegría y buena voluntad, como docentes progresistas, para que se cumplan inexorablemente las realidades del antiguo mensaje de Belén, esas realidades que tan bien citaba una gran dirigente argentina, allá por 1951:

“Que haya una sola clase de hombres, los que trabajan;

Que sean todos para uno y uno para todos;

Que no exista ningún otro privilegio que el de los niños;

Que nadie se sienta más de lo que es ni menos de los que puede ser;

Que los gobiernos de las naciones hagan lo que los pueblos quieran;

Que cada día los hombres sean menos pobres y

Que todos seamos artífices del destino común”.

Paz y amor para todos y todas: ¡¡Feliz Nochebuena!! ¡¡Feliz Navidad!!  ADFEDUCA

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Acerca del Autor/a:

Sara Navarro

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