Regalos que más se disfrutan: los juegos con los grandes

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¡¡Hola!!

El mes de agosto tiene un día muy especial, en nuestro país, dedicado a los niños y a las niñas… Actualmente, muchos concluyen que el único sentido de la jornada a celebrar pasa por cumplir con los requisitos de los más chicos, condicionados en general, por las reglas del marketing y sus efectos. No obstante ello, contarles a los pequeños y pequeñas el motivo de esta celebración, y hacer alguna actividad juntos para que ese día no se convierta sólo en un evento comercial, es también respetarlos y brindarles nuestro amor…

El 20 de noviembre de 1959, la Asamblea General de las Naciones Unidas se reunió con la intención de reafirmar los derechos universales de la niñez, poniendo énfasis en las necesidades de los niños de todo el mundo. Con esta resolución se daba respuesta al planteamiento que hiciera la Unión Internacional de protección a la Infancia en 1952, respecto del establecimiento de esa fecha tan especial.

De acuerdo con esto, se dejó en libertad a los países para que honraran a los nenes y nenas en fecha y forma diferente, aunque su significado es el mismo.

En Argentina, el Día del Niño históricamente se festejaba el primer domingo de agosto, pero desde 2003 se cambió la fecha ya que la Cámara del Juguete pidió el cambio atendiendo a una necesidad comercial. Así pasó esta celebración al segundo domingo de agosto, cuando los padres ya han cobrado los sueldos. Pero a partir de este año parece que, finamente, la fecha quedará fija para el tercer domingo de agosto.

Al acercarse este día, lo primero que observamos cuando nos sentamos frente al televisor es el incremento de publicidades de juguetes en las tandas comerciales y no hay casi ninguna referencia que aluda al sentido más profundo de la celebración.

La inmediatez, la comodidad, la falta de valores (que convienen “a algunos” que se pierdan) se traslada a los chicos y chicas en cada acto cotidiano… Entonces, nos olvidamos del valor de un juguete hecho en casa, al que se le dedicó tiempo, hilos y amor… Ellos y ellas también viven en esta cultura del zapping, de la comunicación celular, de los emoticones para representar sentimientos… En esta cultura muchos de sus juguetes quedan en el olvido antes de cumplir un mes en casa… Así y todo, y teniendo en cuenta las realidades provinciales sin demasiadas contaminaciones aún, podemos ver que siempre terminan jugando con ese autito medio desvencijado, compañero fiel de recorridas o con esa muñeca ahora de pelo cortito, que una tarde pasó por las tijeras irremediablemente…

Los niños y las niñas esperan con muchas ansias esta fecha, por eso como en tantas otras oportunidades que tenemos en la escuela para celebrar, compartir y divertirnos juntos, esta es una ocasión más para prepararles una hermosa fiesta (focalizada en el juego) junto a las mamás y los papás… Una fiesta cuyo objetivo sea festejar ese día a través del aprendizaje compartido…

Antes de presentarte la idea que nos ha regalado Horacia Echeverría (Licenciada en Gestión Educativa y Secretaria de Educación de ADF) quisiera realizar algunas consideraciones:

–  El tiempo para jugar es tiempo para aprender. Los niños y niñas necesitan horas para sus creaciones y para que sus fantasías les empujen a mil experimentos positivos. Jugando, sienten la imperiosa necesidad de tener compañía, porque el juego lleva consigo el espíritu de la sociabilidad.

– El juego es fundamentalmente una actividad libre. Las personas cuando jugamos lo hacemos por placer; precisamente el poder responder a la necesidad de pasarla bien, sin otra motivación, supone un acto de libertad.

–  El juego se aleja de lo cotidiano, ocupa parámetros especiales y temporales diferentes de los impuestos por la rutina diaria. El juego se realiza según una norma o regla, siguiendo una determinada estructura y, por consiguiente, crea orden. El juego se puede considerar como la actividad fundamental de la infancia, actividad que se prolonga en la vida adulta…

 –  El juego es considerado el principal medio de aprendizaje para los nenes y las nenas; algunos lo consideran como el trabajo más serio durante la infancia, es la manera más natural de experimentar y aprender; favorece el desarrollo del niño en diferentes aspectos: a) en su desarrollo socioemocional, ya que le permite expresar sus emociones y aliviar tensiones pues le proporciona placer y alegría. Es un medio que le permite socializar ya que entra en contacto con otros niños y con los adultos, aprendiendo a respetar normas de convivencia y a conocer el mundo que lo rodea. Cumple un rol muy importante en el desarrollo de su personalidad; b) en su desarrollo psicomotriz, pues le brinda la oportunidad de ser activo y explorar a través de su cuerpo y sus movimientos con toda libertad; c) en su desarrollo cognitivo: al jugar, aprende y estimula sus capacidades de pensamiento, entre ellos, la atención, memoria y el raciocinio. El juego permite que haga uso de su creatividad, desarrolle su imaginación y posibilita el aprendizaje significativo puesto que la actividad lúdica capta su interés y atención.

 Hoy día son cada vez más los niños y niñas que prefieren las alternativas que no requieren esfuerzo físico, como por ejemplo el play station y las diferentes películas para el desarrollo del mismo… Este tipo de juegos brinda posibilidades y habilidades que no se pueden negar… Hasta podríamos decir que, frente a estas alternativas, la escuela no puede competir… Pero existe algo que estas tecnologías no pueden ofrecer: la posibilidades de “socialización” (tal como asume el juego Vigostky) como una de las características del juego, y todo lo que esto conlleva: la comunicación, la expresión, la toma de decisiones en situaciones reales, el enfrentar el fracaso y los sentimientos que este trae, además de los aprendizajes que quedan…

 La propuesta que nos trae Horacia Echeverría hoy significa el esfuerzo por rescatar la esencia misma del juego… Esa herramienta de aprendizaje desde donde  los individuos descubrían y redescubrían su interior, importantísima para su formación…  Así, las personas se mostraban como seres creativos desde los aspectos cotidianos sin ningún prejuicio frente al aprendizaje y la innovación, desde sus propios conocimientos, sin necesidad de las herramientas sofisticadas que los nenes y nenas usan hoy día.  Lo que pretende la autora no es aislar la tecnología de los niños y niñas, más bien, que se fortalezcan los demás procesos que se han perdido, como la actividad física que garantizaban aquellos juegos que ahora casi no juegan y la constante integración, la participación en grupo, la exploración de situaciones creadas por ellos mismos, rescatando la esencia misma del juego: el ser humano…

Por ello mismo, la Licenciada propone jugar a la ronda…veamos: el esquema original de la ronda es un círculo con o sin desplazamientos, con musicalidad básica de acuerdo con los ritmos característicos de cada región geográfica. Es llamativa, bella, armónica en su contexto y espontánea en  la realización o aplicación.

Considerada como un elemento típico de aplicación infantil debido a su utilización pedagógica (especialmente  durante los primeros a años de vida escolar) presenta características específicas frente a otras actividades catalogadas como de adultos, tales como la danza, el teatro y el canto, de las cuales toma elementos esenciales para su estructuración.

La ronda tiene orígenes en las danzas ceremoniales de los primeros hombres que poblaron la tierra, donde se conjugaban movimientos danzados, canto, pantomima y voces poéticas, todo con fines rituales. Tales ritos no tenían límite de tiempo y espacio, sino objetivos claros como era lograr el contacto de las fuerzas celestes y terrenales, combinando en ello el aspecto mágico y divino de los mismos, para así fortalecer los comportamientos normales de los seres humanos. Con el transcurso del tiempo, a medida que se modificaron y perfeccionaron tales actividades, también la ronda tuvo los cambios que fueron dando su forma actual, definida anteriormente.

Como campo de la expresión humana, la ronda, presenta algunas características especiales y encaja dentro del contexto del folclore;  por tanto, además de ser elemento pedagógico también lo es de tipo folclórico – cultural. Esas características, muy beneficiosas para el aprendizaje, son: a) la posibilidad de prevalecer como manifestación de la comunidad, aún cuando exista un creador individual; b) no  pertenece a ningún plan particular de los sectores oficial y privado, sino  que se desarrolla y aprende de una manera no formal, especialmente  por tradición oral; d) tiene permanencia en el tiempo e, igualmente, una adaptación y prácticas continuadas; muchas provienen de épocas remotas; e) implica el hecho de dar respuesta a una necesidad, normalmente aplicadas a las diferentes etapas del proceso cognitivo; f) se produce por motivaciones espontáneas, intuitivas, simples, surgidas al vaivén de los sentimientos, o las emociones. Esta pre-logicidad permite, por contraste (como ocurre en las sociedades primitivas), que los niños y niñas edifiquen con su propia imaginación, un mundo autónomo que adquiere vida sólo en ellos y por ellos.

En síntesis, esta propuesta para compartir con los alumnos y alumnas, desde la escuela junto a los papás y mamás, camina hacia el logro de dos objetivos fundamentales:

      –   Generar placer, propiciar la integración, construir la capacidad lúdica, aprender a compartir…

    –  Compartir con nuestros hijos e hijas, con nuestros alumnos y alumnas aquellos juegos que practicábamos en nuestra niñez… Comprender, aprender que, desde la visión de los nenes y las nenas, todo es posible por eso es que cuando queremos cambiar la realidad para actuar en ella debemos mirarla con ojos de niños para darnos cuenta que es posible hacerlo…

Ojalá que puedas implementar la idea no sólo durante estos próximos festejos, sino que la incorpores a tu planificación didáctica como elemento imprescindible para la formación integral…

Ojalá que en los meses venideros de intensa actividad laboral, aun cuando el calor y el cansancio aprieten, aun cuando sientas que vas perdiendo la paciencia porque las actividades administrativas te exigen más y más, tus palabras mágicas sean: “hoy niños y niñas, vamos a jugar…”

Cuelgo aquí abajo la idea de Horacia.  ¡¡Esperamos tus aportes y comentarios!!     Sarita.


Regalos que más se disfrutan: los juegos con los grandes

Por: Horacia Echeverría

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 Se acerca el día del niño. Y comenzó la carrera de las publicidades ofreciendo el mejor regalo para los más pequeños, muchas veces avalado por una moda inspirada desde un programa infantil de televisión que ofrece el CD con las canciones de su protagonista, o vasitos rosas o binchas con su imagen. También desde una serie juvenil que atrapa a las niñas en su duelo de abandonar las muñecas para jugar a ser señoritas, a elegir la ropa, el color y la moda allí promovida, empezar a guardar secretitos con amigas mientras ellos juegan ser grandes  alzando su flequillo con un jopo y optan por las play, celulares y a los auriculares que parecen aislarlos pero sólo de los adultos.

Los docentes también nos preparamos para homenajear a los niños durante toda la semana. Para ello, nos esmeramos en idear juegos colectivos, actuaciones teatrales, brindar con gaseosas si el día se presta, o chocolate calentito si hace frío, esperando el momento de entregar los juguetes rogando resulten de su agrado el que les toque en suerte en el reparto.

 Una propuesta de integración de los padres en esos agasajos, es preparar de antemano un programa de juegos que mucho nos ha divertido a los niños de ayer, desatando un desafío que si se supera con éxito, puede lograrse un momento compartido padre-hijo, madre-hija, muy enriquecedor y memorable.

Las rondas:

Sin dudas, la ronda fue uno de los juegos colectivos más aceptado. Se juega formando un círculo y cantando rítmicamente con una niña o un niño recorriendo el interior y al final elegir un sucesor. Las más conocidas son “La farolera”, el “arroz con leche”, “sale el sol”. Algunas de ellas las transcribo más abajo.

 Es un excelente recurso para la integración, ya que facilita la participación de los más tímidos como los más extrovertidos e inquietos. Fomentan lo grupal y el desempeño de roles por turnos que se aprenden a respetar, la incorporación de “reglas” de participación que a su vez ejercitan  la expresión verbal y corporal y desarrollan capacidades motoras, visual, auditiva y táctil sumados a la expresión creadora de la fantasía. De ahí la importancia de su recuperación como recurso educativo de gran valor formativo.

 La farolera

Farolera tropezó y en la calle se cayó

Y al pasar por un cuartel, se enamoró de un Coronel.

Alcen las barreras, para que pase la Farolera

De la puerta al sol

Subo la escalera y enciendo el farol.

A la medianoche, me puse a contar

Y todas las cuentas me salieron mal…

Dos y dos, son cuatro/ cuatro y dos son seis

Seis y dos son ocho y ocho dieciséis

Y ocho veinticuatro y ocho treinta y dos.

Ay, niña bendita, me arrodillo en vos.

(Se elige la sucesora del juego, coincidentemente con el final de la canción).

Arroz con leche:

Arroz con leche, me quiero casar

Con una señorita de San Nicolás

Que sepa tejer, que sepa bordar

Que sepa abrir la puerta para ir a jugar.

Con esta SÍ, con esta NO,

Con esta señorita me caso yo.

El lobo:

Juguemos en el bosque mientras el lobo no está

Juguemos en el bosque mientras el lobo no está

Lobo está?

  Me estoy poniendo los pantalones (responde un/a niño/a desde su escondite)

Juguemos en el bosque mientras el lobo no está

(Se va vistiendo y diciendo lo que se pone hasta que está listo y sale a cazarnos/comernos y salimos corriendo para que no nos atrape).

El huevo podrido:

(niño corriendo por fuera de la ronda con una pelota de papel en la mano):

Jugando al huevo podrido, se lo dejo al distraído

Si el distraído no lo ve, huevo podrido es.

Pisa pisuela:

Los niños y las niñas se colocan en fila y uno de ellos señala cada pie con un bastón, diciendo:

Pisa, pisuela, color de ciruela,

Me dijo mi abuela que vaya a la escuela

Vía, vía, o este pie (El niño/a guarda ese pie y queda parado con uno solo)

No es de menta ni de rosa

Es de mi querida esposa que se llama Doña Rosa

Y que vive en Formosa! (el niño o niña guarda ese pie. Va saliendo el que guarda ambos pies y pierde el que queda al final.

Otros juegos de los niños de antes:

  • La soga
  • La mancha
  • Las escondidas
  • El gallito ciego

Cuando los padres se integran a estos encuentros y liberan su alma de niño, se divierten como niños con sus hijos, a la par. Pero los que más disfrutan al jugar con los grandes, son los chicos.

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Acerca del Autor/a:

Sara Navarro

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